A partir del siglo XVI, Lapa se convirtió en un barrio marcado por palacios y fincas pertenecientes a familias nobles y comerciantes acomodados. A lo largo del siglo XIX, atrajo a la aristocracia y a la burguesía portuguesas. Ya a comienzos del siglo XX, se instalaron aquí embajadas y residencias diplomáticas, dando forma al carácter discreto y cosmopolita que Lapa conserva hasta hoy.
Conocida por su elegante arquitectura, sus calles coloridas y su cercanía a Santos, Estrela y al río Tajo, Lapa sigue siendo uno de los barrios más prestigiosos de Lisboa: un lugar elegido para vivir, más que para estar de paso.
Conocida por su elegante arquitectura, sus calles coloridas y su cercanía a Santos, Estrela y al río Tajo, Lapa sigue siendo uno de los barrios más prestigiosos de Lisboa: un lugar elegido para vivir, más que para estar de paso.
Desde Villa Dorothéa, los huéspedes pueden llegar caminando a algunos de los principales puntos de interés cultural de la ciudad, mientras disfrutan de la tranquilidad de un entorno residencial distinguido, ideal para parejas que buscan autenticidad.